Quinto Capítulo
(Parte II)
“La nueva vida de
James y el abrazo de Dios en su universo”
En un camino con largo tiempo a la vista de su final, James, ahogado en
una esperanza de recuperar el amor que alguna vez perdió, crea un vínculo a su
fe interna. James creía que el destino era el causante de la unión de Ashley y
él, hasta después de darse cuenta por todos los episodios vividos en los
pasados 2 años que el amor no es cuestión del destino. Pasado 5 meses de
aquella noche en la que Ashley y James hablaron e intensamente se dieron a ver
muchas confesiones inesperadas, James se entera por la misma Ashley que su
relación había acabado, quedando atónito con la noticia. James le cita a Ashley
para que ambos se vean un centro comercial de la ciudad, él pensaba que era el
momento indicado para hablar con ella y una posible esperanza para su corazón
en recuperar el amor de su amada. Ashley acepta pero sabía que no iba ser fácil
burlar las decisiones de sus padres; actuó con total naturalidad al pedir
permiso a salir con “unas amigas” al cine del centro comercial de la ciudad y
sus padres se lo otorgaron. Ashley quedó impresionada con la respuesta, ellos
no dijeron nada en absoluto, sus palabras fueron “Por supuesto, ve”. Llegando
el día, James con tan solo una semana para irse al otro Estado a seguir su
carrera, una noche antes entablaron una conversación bastante interesante vía
telefonía.
Sonó el teléfono de Ashley…
-
¿James? –Contestó
Ashley sonriendo–.
-
Así es Ashley, ¿Cómo te sientes? Imagino
que tu corazón debe estar entristecido, tu relación ha terminado. Aún no sé
cómo ha ocurrido, cuéntame si no es mucho pedir. –Murmuró
James–.
-
Estoy bien James, creo que haber acabado
con esa relación ha sido lo mejor que he podido hacer en mi vida. –Respondió
Ashley despertando intriga en James–.
-
¿Por qué lo dices? –Preguntó
James confundido–.
-
No sabes la realidad de lo que yo vivía,
fueron 9 meses pero solo supiste el 10% de lo que realmente pasaba en la
relación. –Se le hace un nudo en la garganta–.
Moisés era una persona que pensaba que haciendo lo que él decía iba a conseguir
que lo correcto fuera perfecto, me enojaba eso porque vivía corrigiendo lo que
sé que está bien porque me hace feliz. A veces sentía que él era bello conmigo
pero me di cuenta de lo que realmente quería conmigo.
-
¿A qué te refieres? ¿Qué sucedió? –Contestó
James con ganas de saber más acerca de lo ocurrido–.
-
Una vez estábamos en un espacio de la
Universidad solos y me tocó mis piernas respectivamente mis glúteos, me molestó
pero a él le molestaba que yo no me dejara; me colocaba en una línea de
frustración. Pasado días le dije que no me gustaba esas cosas, que me respetara
y terminó peleando conmigo. Me acostumbraba a él y sentía que yo tenía la
culpa, La semana pasada me dijo que quería tener relaciones sexuales conmigo y
yo me harté, él lo que quería era sólo eso y le terminé. –Respondió
a su curiosidad con un nudo en la garganta–.
-
¿Por qué lo hacías? –Le murmuró con
tono enfadado–. ¿Por qué no te diste a respetar desde un principio sino que
esperaste a que esto llegase? Me entristece eso, ese tipo es un estúpido.
–Subió el tono de voz–.
-
James, no te enfades –Se le sale una
lágrima–. Estaba confundida, con lo ocurrido. Te agradezco a ti por ser lo que
eres y en lo que te has convertido en éste tiempo, te admiro. Me alegra saber
el hecho que nadie creo me podrá respetar como tú lo hiciste, eso me hace
recordar lo hermoso que es el primer amor verdadero. Aun así me da rabia el
saber que no valoraste ese amor, era bello. Ya hablaremos mañana mejor, tengo
que cortar. –Murmuró Ashley–.
-
–James se calma–. Está bien, mañana
hablaremos mejor, buenas noches. Ashley, te amo –Susurró James–.
-
Buenas noches James y yo te amo a ti, aunque
aún te detesto. –Respondió con resentimiento–.
Finaliza la llamada.
La mañana del día
siguiente James despierta a las 7:30 AM, hora en la que él sentía algún
presentimiento, le faltaba la respiración y pasó su noche teniendo pesadillas.
Se sentó en su cama y comenzó a limpiar gotas de sudor de su frente aun estando
su habitación helada en frío, se vio al espejo frente de su cama y comenzó a
confundirse. Asimismo, fue corriendo al baño a ducharse, sentía una alta
presión en su pecho le dolían los hombros como si hubiese estado toda una noche
haciendo ejercicios. Luego que él se bañó y vistió, comió su desayuno y se fue
a su habitación nuevamente. James tomó
un lápiz y un papel, suspiró y se sentó a escribir unas notas, palabras, frases
que les venían a su mente rápidamente y creía que se refería a lo que estaba
sintiendo. Sus pesadillas la noche anterior y el encuentro con su amada Ashley,
quizás la unión de sus corazones, pensó.
Nuevamente suspiró y mientras su mente le dictaba cada palabra él
comenzaba a escribir, sin embargo, el nombre de Ashley retumbaba su pensamiento
y éste le inspiraba.
Su escrito esa mañana
decía lo siguiente:
“Es mi voz eterna, la pasión y amor me acompañan. El número de letras
que conforman la palabra amor definen mi nombre. Creer en ti es el afecto más
tierno para tu corazón y para el de las personas que amas, yo te amo y debes
creer en mí. Es hoy y no mañana, está redefinido y no hay algún cambio en el
pasado, has amado y llevarás contigo siempre el amor en tu corazón, los
resentimientos serán eliminados y serás adorado por siempre. Los corazones
rotos hoy están viendo un camino a la luz que sepulta el odio para salvar el
verdadero amor, el verdadero amor soy yo.
1.
Dos
corazones separados para estar unidos en almas por la eternidad.
2.
Internamente
siente que estoy contigo y estaré por siempre
3.
Os
cuidaré la verdad tras la mentira de tus pensares.
4.
Somos
los causantes de que nuestra historia pase a ser adorada por todos.
Cuando sientas que la
tristeza está oscureciendo tu corazón, estaré yo, cuidando de él, así que debes
creer en el sentimiento único para la unión verdadera durante la eternidad y es
el amor verdadero. Has crecido bajo obstáculos y así será hasta el comienzo de
una nueva vida, te abro mis brazos.
Soy James, anoche mis pesadillas dominaron mi
mente, mi cuerpo, mis pensamientos y hoy he despertado extrañamente con una
energía inexplicable, tengo un presentimiento y me veré con la mujer que he
amado siempre y su nombre es Ashley. Puede notarse extraño pero mientras
escribía sentía la presencia de alguien conmigo.
Escribo ésta carta y
espero sea leída por las personas que me aman y yo he amado en toda mi vida,
siento que tiene un código por descifrar. Espero ser yo mismo quien logre
resolver el acertijo que ha dejado mi inexplicable pensar”. – 01-11-13.
James
se levantó de la silla y cogió la carta que había escrito, la guardó dentro un
sobre tipo carta que consiguió indagando por su habitación, se arregostó en su
cama y en el sobre anotó lo siguiente: “Resolver el acertijo y recordar mis
palabras por siempre” y guardó su carta en una caja que deja al otro
lado de su cama, donde está vacío el espacio. Luego recordó que se iba a ver
con su amada Ashley y marcó una sonrisa en su rostro. Eran las 10:30 AM era el
primer día del mes 11 y recordó que si fuera estado con Ashley su relación
amorosa, su vida afectiva con su amada fuese de 3 años y eso le emocionaba
porque podría llegar a un acuerdo con ella y poder volver a intentarlo. Nunca
le había dejado de amar y su fe aumentaba. Aunque James abundó en errores antes
y después de conocer a Ashley, él cambió respecto al tiempo en que se enamoraba
de ella. Las tentaciones le hicieron confundir y no tenía dominio de su mente y
su fuerza de voluntad hasta entonces, que consiguió ser el dueño de su propio
pensamiento.
James
tuvo que haber caído en la filosofía que dice: “Nadie valora y sabe lo que
verdaderamente tiene hasta que lo pierde”. Estaba dispuesto a darlo todo para
reconquistar el amor de su amada Ashley y se acostó a relajar su mente mientras
esperaba la hora para verle (a las 14:00 horas).
Al
dormir James, sueña estar con Ashley en un pasillo largo y bastante
esclarecido, tomados de las manos y diciéndose recíprocamente lo mucho que se
amaban, él decía que iba a pasar algo sin querer que eso pasase y añadiendo
estar sin opciones, la voz le llamaba –Dijo
con voz intimidante–. Mientras James le
miraba a sus ojos susurró ser su amor por la eternidad.
Un
fuerte sonido desconocido sonó en la habitación de James y éste se despierta
asustado, comienza a rondar por la habitación con su corazón acelerado en busca
del extraño sonido como de un libro bastante grueso golpear una mesa. Notó que
todos sus libros estaban en orden, fue afuera para averiguar que sucedía y todo
estaba normal, como cualquier tarde.
Notó
que ya eran las 13:00 horas y recordó que Ashley le esperaría en un café del
centro comercial, se alistó tan pronto pudo, almorzó y luego cepilló sus
dientes. Echó una sonrisa al espejo del frente y escribió con un marcador que estaba sobre el estante: “Amar
por siempre y siempre ser amado”. Cogió el teléfono y llamó un taxi para que
éste le llevara a ver a su amada.
Llega
al centro comercial yendo deprisa al café, asimismo viendo su reloj y notando
que iba 15 minutos de retraso. Al entrar, ve a Ashley sentada al final del café
con unos lentes claros lo cuales podría apreciarse el color de sus pupilas y
con su sonriente rostro al verle llegar.
-
Pensé que no venías, sueles ser puntual
siempre. –Murmuró Ashley mientras le invitaba
a sentarse–.
-
Tuve inconvenientes con mi mente y mi
cuerpo. ¿Quieres algo de tomar? –Respondió James mientras
sonreía–.
-
Agua por favor. –Murmuró mientras le
sonreía–.
James se levantó, pidió un agua para Ashley y para él compró un café,
cuando estaba pagando vio un chocolate que le llamó la atención y lo compró
para dárselo a Ashley. Cuando regresa a la mesa nota que Ashley se le quedaba
viendo a sus ojos y esto le intimidó.
-
Hoy me levante bastante extraño. –Recobraba
la conversación mientras le pasaba el agua y tomaba asiento–.
-
Interesante, ¿Has amanecido enfermo
hoy? ¿Cómo estás? –Ashley preguntaba preocupada–.
-
La verdad no sé si estoy enfermo, no sé
qué me ha pasado hoy o qué me está pasando. Es algo inexplicable el como he
amanecido hoy. Pero no te alarmes, no sucede nada o eso supongo yo. –Respondió
sonrientemente–. ¿Tú cómo estás? ¿Cómo pasaste la noche?
-
Anoche sentía que me faltaba la
respiración, sentía que algo se desprendía de mí y entraba una nueva energía,
sé que no crees en éstas supersticiones pero ha sido extraño. –Murmuró mientras
tomaba un poco de agua–.
-
Mucha coincidencia con el hecho de como
amanecí hoy. –Le respondió–. ¡Ah! Lo olvidaba, –Le regaló el chocolate que
acababa de comprar y le sonrió–.
-
No te fueras molestado. –Da ha notar
como sus mejilla se ruborizaron–. Así que has tenido pesadillas anoche, ¿no?
–Le miró inquietantemente–.
-
Si, a ello me refiero. Nos conectamos
en la noche y no lo notaste. –Sonrió James y se echó a reír–.
-
Tonto. –Ashley le sonrió–.
-
¿Qué pasará con el amor que estoy sintiendo
Ashley? –Susurró James mientras tomaba la mano de su amada mientras le veía a
los ojos–.
-
James… Estuve pensando que podría darte
otra oportunidad, yo no puedo dejar de amarte y mi amor es tan inmenso que
podría en estos momentos gritarlos pero, temo, temo a que me mientas, vuelvas a
fallarme y quede nuevamente desilusionada con mi amor. –Le miró a sus ojos con
un vacío dentro de sus sentimientos–.
-
–Le agarró su mejilla y le miró a sus
ojos–. Una nueva oportunidad para valorar tu amor verdaderamente y demostrarte
lo mucho que te amo sería lo mejor que pudiese pasarme ahora, ¿te has fijado?
Hoy es primer día del mes, es interesante saber que hoy estoy aquí hablando
contigo tratando de que puedas confiarme tu corazón nuevamente.
-
Sé que es primero, pero James temo a
que vuelvas a mentirme y me falles. –Dio a notar temor en su mirada–.
-
No temas, confía en mí y déjame
demostrarte que realmente yo te amo, no es fácil, lo sé pero, dame ese placer
para que mi amor lo puedas notar con exactitud. Quiero pasar el resto de mi
vida contigo, los minutos de vida que me quedasen al momento de morir, hacerlo
a tu lado porque te amo. –Se le salió una lágrima mientras murmuraba–.
-
No menciones el morir acá, nuestros
corazones están acá para vivir. Pensaré la propuesta pero no te prometo nada
James. Entiéndeme, no es fácil, bien lo dices. Vivir 2 veces un engaño y sentir
como tu amor se iba alejando poco a poco de ti no es fácil para volver a
confiar. –Respondió Ashley soltando sus manos y limpia su lágrima con su
pulgar–.
-
–Asintió James con la cabeza–.
Entiendo, me pongo en tus zapatos pero, cuando estés pensando en si quieres
seguir amándome, queriendo que yo esté físicamente a tu lado, recuerda que ése
día no sea tarde para amarnos eternamente. –Le sonrió y tomó un poco de café–.
-
–Ashley tomaba un poco de agua– Nunca
es tarde para amar a quien te ama, siempre y cuando éste sentimiento sea único
y verdadero, honesto y cariñoso.
-
Mi amor es verdadero, yo te amo Ashley.
–Replicó mientras colocaba su mano en su pecho–. ¿Sabes por qué tengo mi
corazón acelerado? Esto lo provoca la presencia de tu ser frente de mí, mis
nerviosismos se encienden y puedo sentir como mi mente grita que te bese sin
importar nada. Aun así me contengo y no lo hago, respeto tu ser; te amo
inmensamente.
-
–Se ruborizaron sus mejillas y Ashley queda
sin palabras–. James, yo también te amo. Te amo con las fuerzas que se
necesiten para mover al planeta de un sistema solar a otro y con la intensidad
del contar de los números, como querer saber el final pero no lo encuentras,
porque es infinito, mi amor es infinito y todo nació para seguir viviendo
eternamente. –Murmuró mientras veía sus ojos con larga pasión–.
-
Vamos afuera, te mostraré algo.
–Sonriéndole James le tomó de su mano y la saca fuera del café–.
Ashley desconocía
hacia dónde se dirigía James y sonreía.
-
¿A dónde me llevas tonto? –Le sonrió
Ashley con curiosidad–.
Le llevó a una
iglesia que estaba a una cuadra del centro comercial y ambos entraron, Ashley
desconcertada con lo que estaba ocurriendo. Al entrar van al final del pasillo
y James comienza a pedirle a Dios por el amor que sentía por Ashley.
-
Dios, acá estoy en tu templo, estoy con
la mujer que amo y quiero estar toda mi vida, toda mi eternidad y mis últimos
días con ella. Quiero prometerte que le amaré si ella me lo permite y cuidaré
de su ser hasta la eternidad y donde nuestras almas estén juntas en tu reino.
–James le cogió las manos a su amada y le miraba fijamente a los ojos–.
¿Quieres ser mi novia? deja que pueda amarte, hacerte feliz y darte en tu vida
la paz y armonía que necesitases, comprensión y compasión en los malos
momentos.
-
¿Qué estás haciendo James? ¿Para esto
me has traído acá? Mis mejillas no dejan de arder y no sé qué hacer, mis
piernas tiemblan antes los ojos de Dios. –Ashley no dejaba de sonreír–, esto es
hermoso, no sabes cuánto me has convencido para darte la oportunidad que
mereces y merecemos ambos para recibir el verdadero amor en nuestros corazones.
Acepto ser tu novia James, seré parte de la historia de tu vida afectiva,
confiaré en tu amor y los sentimientos de tu corazón.
-
Dios, sé que no me estoy casando pero,
espero hacerlo algún día con la mujer que te estoy presentando. Ahora bien,
espero tu permiso para poder besarle. –Hablaba mientras veía la tierna mirada
de su amada Ashley–.
James
y Ashley se besaron apasionadamente en la iglesia mientras las campanas de la
iglesia sonaban sin detenerse, un frío viento entró a la iglesia y erizó la
piel de ambos. Sus corazones se aceleraron y se encendía la pasión que ambos
dormida tenían.
James
decide llevar a Ashley a su casa, ésta nerviosa, sin embargo ya no estaba sola
como sucedió la primera vez. James quería hablar seriamente con sus padres, “lo
que ayer no se pudo, hoy se volverá a intentar hasta lograr”, pensó James también
nervioso. Al llegar a casa de Ashley y las puertas abrió, ella llama a sus
padres para que salgan y conversen algo muy importante para ella. Ellos quedan
atónitos pero se dejan llevar por las palabras de su hija. Cuando al salir ven
a James, su padre sintió un poco de rabia y esperó a que ella le explicara
todo, su madre solo dijo; “No quiero problemas” viendo a James a los ojos.
-
No vengo a causarles problemas. –Murmuró
mientras concentraba su mirada en la Sra. Andrea–. Ashley, quiero estar al
frente de ésta confusa situación.
-
¿Qué viene hacer acá joven? –Preguntó
el padre de Ashley–. ¿A caso no había quedado todo claro acerca de su
presencia cerca de mi hija?
-
Señor, se lo que piensan y estoy seguro
de qué es lo que quieren hacer en estos momentos, pero, necesito que me
escuchen. Si no quieren escucharme, dejen que sus corazones escuchen el mío
hablarles. –Replicó James mientras le veía a los padres de Ashley–.
-
Cuando yo conocí a su hija fue haber
sentido que mi corazón se había ido de vacaciones pero allí le conseguí
habitando en otro ser. Le conocí y ella fue sencillamente la persona con los
sentimientos más grandes, sinceros como ningún otro en el mundo. –Continuaba
hablando James mientras le veía a ellos–. Fui yo quien con nerviosismo le dijo
a Ashley que le contara a ustedes acerca de lo que estaba pasando con nosotros
aquella vez, creyendo que era lo correcto, porque no quería mentiras, pensaba positivo pero,
me equivoqué… –Le interrumpió el Sr. José–.
-
Tú no puedes estar diciendo eso cuando
no sabes realmente que es el amor, y si lo sabes, ¿Qué nos consta a nosotros
que no le harás daño a nuestra hija? No queremos arriesgarnos a arruinar su
futuro. –Replicó con tono de voz bastante alto a James–.
-
Entiendo su inseguridad, es su única
hija, la niña de sus ojos y siempre lo será. Ahora que siento de éste amor algo
grande no tengo miedo a ser gritado, quiero que me dejen demostrárselo,
supervísenme si se les apetece, yo amo a
Ashley y quiero su permiso para hacerle feliz. El bienestar de ella y felicidad
serán fruto para la mía. Estamos comenzando la vida, como ustedes dicen, lo sé
perfectamente y ahora pregunto ¿Por qué no comenzarla juntos entonces?, no
quieren arriesgarse a arruinar su futuro cediendo mi permiso y que yo le haga
daño, yo tampoco pienso arruinar mi futuro, quiero lo mejor para él y así mismo
para el de ella también, porque quiero mi futuro con ella. –Respondió James al
padre de Ashley y continuamente miraba a la Sra. Andrea–.
Quedó
un silencio instantáneo cuando James detuvo sus palabras.
- Papi, mami, yo le amo a James, por favor. Por primera vez, dejen que mi
corazón siga en abundancia felicidad con el amor de alguien que me ama y quiere
seguir amándome, ¡Que quiere demostrármelo y espera por su permiso! Por favor. –Murmuró
Ashley viendo a sus padres–.
- Creo que hemos sido crueles. –Replicó su madre viendo a su esposo–.
- Aún no lo sé… –Su padre viéndolos a todos–.
Nuevamente un silencio
que conmociona a James y Ashley.
- ¡Ya qué! James, no sabes lo que haría si le haces el mínimo daño y la
haces sufrir, acabando con su futuro. Pasa, hablemos acerca de los horarios de
visita. –Murmuró el Sr. José–.
James y Ashley se
abrazaron, él agradecía a sus padres por darles la oportunidad de estar con
ella. Después de tanto tiempo James sentía que uno de sus sueños más anhelados
desde el conocer de Ashley, era el estar a su lado sin que nada ni nadie se les
opusiera.
A solo 2 días de que
James se fuese al otro Estado a la universidad éste indagando en su cuarto se
encuentra con la carta escrita aquella mañana del día que para él fue el mejor
del año, la relee y se da cuenta de cosas que le llamaron la atención. Sus
escritos decían que allí se encontraba el nombre del ser que estaba presente
con él espiritualmente y comenzó a descifrar a lo que él le “acertijo”. Se
encontró con algo en la siguiente frase que lo conmocionó mucho:
“El número de letras que conforman la palabra amor definen mi nombre. Creer
en ti es el afecto más tierno para tu corazón y para el de las personas que
amas, yo te amo y debes creer en mí”.
Estaba comenzando a
creer de lo que se trataba hasta que se interesó en lo siguiente:
-
“Dos
corazones separados para estar unidos en almas por la eternidad.
-
Internamente
siente que estoy contigo y estaré por siempre
-
Os
cuidaré la verdad tras la mentira de tus pensares.
-
Somos
los causantes de que nuestra historia pase a ser adorada por todos”
Allí fue donde pudo ver
el nombre de ése ser maravilloso que lo llenara de confusión aquel día y dio
gracias por dejar que su historia afectiva sea escrita al lado de su amada
Ashley. Un día antes de irse, James va a casa de Ashley para despedirse de ella
y le menciona que cada vez que pueda va a venir a visitarle. Luego, llevando
consigo la carta de aquél día se la entrega y susurrando le dice que la cuide, es
algo muy importante y especial para él. Ella atónita le replica que si es tan
importante, “¿Por qué se la da a ella?”, él respondió que sencillamente porque
ella es lo más importante para él, para su corazón y la felicidad del mismo.
James pasó la tarde con ella, al irse a su casa por la hora, besa sus labios
apasionadamente y le dice lo mucho que la ama; susurrando en sus labios James
dice su amada: “Ashley, nuestra historia afectiva apenas comienza y aún tenemos mucho por vivir para contar”…
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